En las cuatro vitrinas centrales continúa la exposición de los bronzetti, obra de los artistas/artesanos nurágicos, cuya producción se fecha en la primera Edad del Hierro, de forma contemporánea al gran desarrollo de los templos de pozo, dedicados al culto de las aguas.
En la vitrina 0.16 pueden admirarse bronzetti de diversa procedencia y tipología, con características particulares: en el número 1, un personaje itifálico toca una flauta de tres tubos, de aspecto semejante a las launeddas, el tradicional y antiquísimo instrumento musical de viento sardo aún en uso hoy en día; en el número 10, otro flautista, quizá un sacerdote; en el número 3, un candelabro con dos brazos y rostros humanos; en el número 6, un arquero con un peculiar tocado con penacho; en el número 5, la denominada Madre dell’ucciso, una figura femenina que sostiene entre sus brazos a un hombre adulto, como indica el puñal con empuñadura gammada sobre el pecho. Esta composición ha sido interpretada como una madre que abraza al hijo guerrero fallecido o también como una diosa que acoge entre sus brazos a su devoto ya muerto. En el número 8 se observa una mujer con manto y en el número 9 un demonio de cuerpo taurino con rostro y brazos humanos.