Los bronzetti y las navicelle de bronce son una de las expresiones más características de la artesanía y del arte nurágicos entre la Edad del Bronce Final y la primera Edad del Hierro, es decir, en los primeros siglos del primer milenio antes de Cristo. Los bronzetti son estatuillas de pequeño tamaño realizadas con la técnica de fundición denominada de cera perdida; en efecto, el núcleo inicial de la escultura se modelaba en cera, que posteriormente se recubría con arcilla y se introducía en el horno: con el calor, la cera se derretía a través de orificios practicados en la arcilla. La matriz de terracota así obtenida se convertía entonces en la forma negativa en la que se vertía el bronce fundido, que, una vez enfriado, se liberaba del envoltorio de arcilla. Cada bronzetto es, por tanto, un objeto único.
La vitrina 0.10 muestra un nutrido grupo de bronzetti procedentes del santuario de Abini (municipio de Teti), que representan personajes de la comunidad nurágica. El jefe de la tribu (número 9) está representado con bastón nudoso, manto y la mano derecha levantada y abierta en señal de oración o de saludo. Aparecen también los oferentes (número 1), la sacerdotisa (número 4), con sombrero puntiagudo y largo manto, arqueros y soldados (números 2 y 3) y los demonios-héroes con cuatro ojos y cuatro brazos (número 8). En los números 5 y 10 pueden admirarse animales domésticos y salvajes, y en el número 11 las espadas votivas, armas no aptas para la guerra, sino destinadas a un uso ritual.
Todos los bronzetti y las navicelle tenían una función votiva, es decir, estaban destinados a ser ofrecidos y expuestos en santuarios, como fuentes y pozos sagrados, que estaban en su mayor parte vinculados al culto de las aguas.